Las17 El Salvador
COMUNICADOS

La historia de Guadalupe

Este día Guadalupe puede recuperar su libertad. Las Diputadas y Diputados de la Asamblea Legislativa tienen en sus manos la posibilidad de reparar la injusticia cometida contra esta joven.

Guadalupe era una jovencita de 18 años que vivía en un municipio rural de Cuscatlán. Solo había estudiado hasta 3 ° grado porque no había una escuela cerca de su casa. Había empezado a trabajar como empleada doméstica desde muy corta edad. Cuando ocurrieron los hechos por los que fue procesada, trabajaba como empleada con un sueldo de  $80 al mes, durmiendo en casa de sus patronos, en un cuarto que ni siquiera tenía luz eléctrica.
Al poco de empezar a trabajar sufrió una violación, producto de la cual quedó embarazada. Tanto su joven edad, la falta de información y el trauma asociado con la violación no le permitieron reconocer los signos del embarazo. Su vientre no le creció y su misma patrona no se había dado cuenta de que estuviera embarazada.

Tuvo un parto de madrugada en el pequeño cuarto que tenía en la casa donde trabaja. Asustada por que no esperaba ese parto y con miedo a perder el trabajo por ello, no pidió ayuda ni tuvo ninguna atención médica, y según ella manifestó la criatura nació sin vida. Tuvo una fuerte hemorragia y su patrona la encontró sangrando a la mañana siguiente. Guadalupe se levantó y trabajó en las tareas domésticas mientras seguía sangrando. Al mediodía, como no paraba la hemorragia, su patrona la llevo al Hospital de San Bartolo, donde no la  atendieron hasta las 8:20 de la noche. El médico manifestó que tenía una fuerte hemorragia y el propio personal sanitario del Hospital la denunció a la policía por aborto y la detuvieron.

La Fiscalía, al poco de iniciar el proceso, cambió la tipificación del delito de aborto a homicidio agravado. A los cuatro meses de ocurridos los hechos fue juzgada aunque el Informe forense del Instituto de Medicina Legal tiene fuertes inconsistencias, pues manifiesta que “la muerte de la criatura es indeterminada” y que “no hubo señales de trauma en el cuerpo del bebé”; sin embargo, contradictoriamente  afirma que “la muerte fue violenta”.  El informe presenta otra serie de inconsistencias, como dar unas medidas de la criatura que corresponden a diversas etapas de gestación, evidenciando o un error de medición o que la criatura sufría problemas de desarrollo.

La autopsia reveló una anomalía congénita de una arteria umbilical y dos venas umbilicales, anomalía frecuentemente asociada con muerte fetal espontánea, pero el patólogo no explica qué efecto pudo tener esta anomalía en la muerte de la criatura. Por ello, el experto independiente  Dr. Gregory J. Davis, profesor de la  Universidad de Kentucky y experto en medicina forense, patología y toxicología en la Corte Federal de los Estados Unidos, que realizó un estudio de este caso, afirma “no hay manera de decir que el bebé de Carmen Guadalupe Vásquez Aldana nació vivo. Él podría fácilmente haber nacido muerto (mortinato)”. Todo ello indica que lo ocurrido fue una muerte natural de una criatura, en un parto extra hospitalario de una adolescente, embarazada producto de una violación. Es decir no hubo ningún delito.

Sin embargo, a pesar de esta falta de pruebas que mostraran que Carmen Guadalupe realizara alguna acción intencional que condujera a la muerte de la criatura, ella fue condenada a 30 años de cárcel. El Propio Juez reconoce que no hay ninguna prueba directa que muestre su responsabilidad en los hechos y por ello la condena por pura suposición y conjeturas, justificándolo de la siguiente manera “Existen hechos que no se pueden demostrar de manera directa a través de los medios de prueba conocidos, sino solo a través del esfuerzo de la razón que parte de datos aislados, de cabos sueltos, que une la mente para llegar a una conclusión.” A partir de esta elucubración condenó a Carmen Guadalupe a 30 años de prisión, sin escuchar la explicación de los hechos que ella dio.

Esta joven lleva ya 7 años en la cárcel, durante este tiempo ha intentado superarse, terminado sus estudios de bachillerato y asistiendo a los diversos talleres de formación que le han ofrecido.

Se solicitó su indulto el 1º de abril de 2014. La Corte Suprema de Justicia en Resolución del 23 de diciembre de 2014 ha emitido informe y dictamen FAVORABLE a la concesión de indulto a la pena de treinta años de prisión, para Guadalupe ya que como dice la resolución: “queda demostrado que en el presente caso existen, no solo razones poderosas de justicia y equidad, sino también de índole jurídicas relacionadas con derechos y garantías fundamentales de la imputada, como es la garantía que se presuma su inocencia mientras no se haya probado su culpabilidad conforme a la ley, y que en caso de duda razonable, se considere lo más favorable a su persona, recomendándose por tal motivo la concesión del indulto de la pena de treinta años de prisión que se le impuso por la muerte de su hijo recién nacido”.

La Comisión de Justicia y Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa aprobó por unanimidad, el lunes 12 de enero, el dictamen favorable al indulto, estando pendiente de aprobación por el Pleno de la Asamblea Legislativa.
Está en manos de las Diputadas y Diputados la aprobación favorable del indulto para Guadalupe para que se repare, de alguna manera, la condena sin pruebas por un delito inexistente que le ha quitado 7 años de su vida.

Ciudadanas y ciudadanos salvadoreños y muchas personas y organizaciones solidarias en el mundo entero, esperamos que por justicia y humanidad se apruebe de forma rápida y unánime este indulto y se devuelva la libertad a esta mujer joven que fue injustamente condenada y pueda rehacer su vida.

San Salvador 16 de enero de 2015

LIBERTAD PARA GUADALUPE
APROBACIÓN INMEDIATA DEL INDULTO